Resistencias lúdico-políticas en el Madrid de los ‘90, visual arts
2019—20 I MNCARS




Resistencias lúdico-políticas en el Madrid de los ‘90  presenta un conjunto de colectivos e iniciativas artísticas ensayaron modos de interveción en el contexto madrileño de finales del siglo XX.

En una década marcada por los fuertes procesos de institucionalización y espectacularización de la cultura, la muestra explora las articulaciones entre juego, subversión y esfera pública en base a una serie de propuestas que abrazaron la toma del espacio público, ensayando frecuencias lúdico-políticas que reivindican el humor, el placer, la amistad y la ironía de los cuerpos como formas de acción política.

Bares, plazas, calles o espacios okupados se convirtieron en el epicentro de una efervescente actividad contra-cultural frente a los procesos de gentrificación urbanística (La Fiambrera Obrera), las dinámicas institucionalización de la cultura (Estrujenbank, Preiswert), el advenimiento de las políticas neoliberales (SCCPP, Industrias Mikuerpo), o las construcciones normativas del género (LSD, Radical Gay). 

︎ Web.
︎ Publicación. 
︎ Prensa


Co-comisarixs: María Paula Ángel, Marina Arranz Bombín, David Pérez Pérez, Paula María Arribas, Maite Dávila Mata, José Ángel Escribano, Soledad García Pariente, Alicia González Alonso, Leticia Denise Hani Schajris, Rodrigo Herrera Conde, Javier Jiménez Leciñena, Javier Leñador González-Páez, Laida Mendia Vicente, Julia Micó, Rodrigo Montaño, Leandro Navarro Cabanas, José Antonio Roch, Esther Romero Sáez, Fernando Sánchez Morote, Sandra Sevilla Ortiz, Laura Tapia.
Mark
Spain Story, visual arts
2018—06 


«Estos seres del pasado viven en el fondo de nosotros, pesan sobre nuestro destino, son estos gestos que vuelven desde la profundidad del tiempo.»R. M. Rilke, Cartas a un joven poeta



Espectrografías. Fotografias intervenidas. 
Spain Story plantea un recorrido fantasmático sobre la historia reciente del estado español a partir de intervenciones sobre imágenes de archivo. El proyecto propone una reflexión en torno a las políticas de la muerte, el silencio y la memoria en el Estado Español, explorando la capacidad espectral de las imágenes y los grafos para constituir narrativas abiertas, divergente y no reconciliada con los documentos oficiales de la Historia.

La espectrografía se conciben como un medio poético, afectivo y material para indagar sobre el modo en que los acontecimientos son recordados, capturados y transformados por la imagen. A través de la manipulación de archivos y materiales fotográficos el proyecto investiga  la capacidad de la imagen histórica para resonar y perturbar nuestro presente, señalando las violencias, olvidos y deseos que envuelven las operaciones necro-políticas. 






Memorias de la Casa Muerta, visual arts
2018—06 




Memorias de la casa muerta plantea un viaje [auto]etnográfico que indaga sobre la construcción social, médica y familiar del otro a través de la locura y la enfermedad mental. A medio camino entre el relato biográfico y la crónica etnográfica de la vida cotidiana, el documental explora la naturaleza lingüística y ficticia del otro sobre la piel de las memorias y narrativas familiares, donde los modelos de explicación de la locura y la “enfermedad mental” exponen el umbral de indecibilidad y diseminación del tabú como espacio de circulación entre el silencio, la prohibición, la superstición, el prejuicio, el estigma y la impotencia ante el dolor.

El proyecto gira alrededor de la experiencia y la condición de “escuchador de voces” de mi padre, diagnosticado de esquizofrenia el 1989 y sometido a un salvaje tratamiento psiquiátrico desde hace más de 30 años. A partir de este acontecimiento, la película presenta un laberinto de voces, relatos y gestos a través de los cuales se plantea una deconstrucció de la memoria familiar, explorando las narrativas que giran alrededor de la esquizofrenia, la locura, la paranoia, el suicidio, la depresión o la escucha de voces. 

El documental se plantea como un juego de escuchas, un ejercicio de atención sobre los relatos del imaginario familiar: las historias que nos hemos contado, los subterfugios que nos hemos dado y los silencios donde nos hemos escondido. Sobre esta dimensión biográfica, el interés etnográfico del film avanza hacia el desvelamiento de los elementos culturales e históricos que habilitan las representaciones de la enfermedad mental y la locura. De esta forma la película se propone como una alegoría donde, a través de una trama intergeneracional, se condensan algunos aspectos de la herencia autoritaria del Estado Español. 

David Pérez, 2018.